Es verdad que con el tiempo, la sociedad ha ido rompiendo con los tabús, las discrminiaciones (raciales, de género, de religión, y hasta de inteligencia), las desigualdades y todas esas cosas divertidas que bien pueden llamarse tradición (como ya fue explicado detalladamente en otro post anterior). Acá en Lima misma, pueden verse muchos casos de intolerancia y discriminación.
Como por ejemplo: me he dado cuenta de que en algunas partes de lima, no se ve tan mal orinar en el asfalto de la pista mientras que en otros lugares todavía no son lo suficiente tolerantes y se ven forzados a llamar a un serenazgo para que… (¿qué hacían los serenazgos?) te lleve fuera de su distrito.
Pero de eso no iba a hablar. Quería hablar de una discrminación que se encuentra casi en todas partes y está centrada en un poco menos de la mitad de la población. Si yo veo a un desconocido usar un polo rosado no dudaría automáticamente de su sexualidad, pero mis sentidos estarían alertas (inconcientemente claro) a cualquier indicio que me haga saber la verdad.
En cuestiones de ropa, las mujeres no temen por su aparente orientación sexual (al menos no le temen a un color en particular). Claro que sí se preocupan más, ya que el tema se pone más complicado (mucho más complicado) cuando el culpable no es un color específico como en el caso del hombre sino es el gusto impuesto por alguien que quiere ser millonario diciéndole a la gente cómo debe vestirse y consiguiéndolo.
¿Cómo llegamos a temerle a un color? ¿Cómo podemos dejar de hacerlo? Es my fácil: no hay razón alguna por la cual un hombre no pueda salir con alguna prenda rosada (siempre y cuando no sea una cartera rosada). Pueden ser lentes de sol, un short, un polo, un celular, zapatillas, etc. Es verdad que no hay mucho mercado para hombres de ese color, pero eso me lleva a otras preguntas: ¿En qué se diferencian un polo de hombre de un polo de mujer? ¿Solamente el tamaño? ¿Por qué los polos de mujeres deben ir apretados? (debe ser incómodo).
Talvez algunas de estas preguntas tienen respuestas fáciles y lógicas pero creo que muchas otras no (como la de los serenazgos por ejemplo). Mientras tanto,creo que me compraré un poco de ropa de color rojo desteñido y usaré mis, recientemente adqueridos, lentes de solmorado claro.