Archive for the 'Crónicas' Category

Una prueba para darme una práctica

Creo que el título puede ser un poco engañoso. En verdad lo que voy a contar es acerca de un proceso para obtener una práctica en una empresa de la ciudad. El primer paso fue este examen, supongo que habrá una entrevista en estos días.

Debo decir que era mi primera experiencia de este tipo. Ante ya había tenido entrevistas pero en ellas más que querer el puesto de trabajo lo que estaba haciendo era aceptarlo. Además, nunca había dado estos exámenes raros, por lo menos no desde aquellos que nos daban en nuestras clases de OBE donde me sentía una rata de experimentos.

La cita era a las diez. Llegué y ya habían algunos otros que como yo, esperaban una entrevista o algo así. Todos estaban enternados. Yo estaba con un pantalón y una camisa manga corta recontra huachafa, pero era la mejor que tenía para la ocasión. La otra era una a cuadros. Verde limón. Todos los postulantes eran algo mayor que yo. Debían tener 22, 23, uno incluso más cerca de los treinta que de los veinte. La mayoría eran estudiantes. Estudiantes de la Universidad Perversa, probablemente. Todos competitivos. Me caían mal. 

A las diez y cinco, entró la señorita que nos había llamado por teléfono el día anterior y nos llevó a una sala de conferencias, con una silla para cada uno. Nos sentamos. Nos dio un lápiz. Ahí nos dijo que nos iban a tomar sendos exámenes.

Debo decir que soy paranóico. Quizás por eso, cuando nos dieron la primera ficha para poner nuestros datos, ya pensaba que me estaban evaluando. Para colmo taché en varias partes. Segundo número. Puse mi celular. Dios, al lado decía Celular. Número de pasaporte… con las justas me sé mi DNI, cómo esperan que me acuerde del pasaporte que saqué hace meses y que ni siquiera vi el número. Bueno, pasado esto, nos dieron el primer examen (aunque yo creo que fue el segundo). Era relacionar algunas fichas de dominó y elegir cuál seguía. No lo terminé, pero creo que esa era la idea para el tiempo que nos dieron. Algunos eran fáciles pero me quedaba pensando en cosas raras utilizando operaciones con factoriales u otras cosas parecidas y perdía el tiempo. El segundo examen fue más intersante. Como no nos dieron mayores instrucciones, elaboré un método para resolverlo en la primera mitad del tiempo que nos dieron y luego solo rellené los recuadros. Creo que hice trampa, pero no habían reglas así que… Ahora acá debo decir que en este había un truco. En la primera línea decía Nombre. ¿Querían que pusiera mi nombre nomás? ¿O también mi apellido? ¿Están observándome? Puse los dos al final.

Luego vino un test psicológico, creo. Si este test tenía sentido, para el bien de la empresa no me deben contratar. Entre las cosas que marqué, puse que era miedoso y tímido. Seguro los de la Universidad Perversa pusieron que eran líderes y generadores del cambio. Finalmente, nos pidieron que dibujáramos a un hombre bajo la lluvia. Ahora… ¿qué quieren? ¿Que sea original y ponga al hombre bajo la lluvia en un día soleado y dibujado de una forma que infiera que el hombre no está en la Tierra, sino en un planeta extraño? Bah, solo hice al hombre bajo la lluvia en un pastizal. Y sí, le puse un paraguas, para que crean que soy una persona cuidadosa y que no sale de su casa sin su paraguas.

Acabó eso y me fui. Me sentí como Will Smith en Men in Black cuando lo llevan a dar unas pruebas con los mejores agentes de las fuerzas estadounidense. Él, tombo de Nueva York, estaba más perdido que Frodo en la Estrella de la Muerte.

Pezébelén

Base del semáforo

Base del semáforo con restos plásticos de carro en la calle.

Gran choque de hoy día domingo por mi casa.

Las historias son varias (yo no estuve presente) pero se trató de dos carros yendo muy rápido por pezet y cruzando belén sin parar (en luz roja, ámbar o verde). Uno, aparentemente tratando de adelantar al otro en pleno cruce, fue chocado por el otro por atrás y fue de lleno contra el poste del semáforo (ver fotos). El carro envolvió al semáforo por los costados y destruyó (ya no estaba cuando fuimos a ver horas después) el letrero que indicaba el cruce mortal. El otro (que iba atrás) quedó al otro lado del cruce y no sufrió tanto como el primero, si bien sus ocupantes fueron llevados al hospital. No se descarta la presencia de una combi en la escena (yo me imagino un chama) pero en otras historias no aparece el micro (habrá fugado?).

Lo que quedó del letrero de calles

Lo que quedó del letrero de calles luego de que lo cortaran. Estaba caído completamente.

Entre policías, serenazgos, ambulancias y bomberos sacaron a las personas del primer carro luego de horas de trabajo (el carro estaba reducido a nada).

Las fotos son varias horas después del incidente pero se pueden ver algunos de los restos que quedaron luego de tan sorprendente episodio de negligencia.

Personalmente, ese cruce siempre me ha parecido un lugar delicado. El semáforo dura muy poco y muchos carros se confían en pasarse la luz, ganándose una buena frenada o al menos una agresiva tocada de cláxon.

Inclinación del semáforo debido al choque. Un semáforo no se inclina así nomás.

Comiendo en Pollos Kchito

Dos miembros de La Cornerstone visitaron el centro de Lima y comieron en una poco conocida pollería de la avenida Wilson. 6 soles el plato.

La rae niega teoría evolutiva del hombre

La idea de este post nació muy de casualidad. Estaba yo tratando de entrar a la página de la Real Academia de lengua Española (RAE) para encontrar el significado de una palabra que ya será utilizada cuando me decida hacer el post que iba a hacer en ese momento y mis opciones fueron las siguientes:

1. www.rae.com, una página de prueba de un servidor linux (o algo así, no la miré mucho).

2. www.rae.org (esta vez pensé que la tendría bien) pero oh mi sorpresa! quién diría que rae también significa: Revolution Against Evolution. Obviamente, me quedé leyendo la página un rato y… esa gente es rara.

Revolution Against Evolution

Revolution Against Evolution

Yo creo que si alguien dudara sobre la teoría evolutiva (y eso ya es muy dificil de encontrar) y leyera ésta página terminaría o muy confundido y un poco más agnóstico o totalmente en contra con la gente que dicen “revelarse contra la evolución”. Parece que tienen muchos artículos qué leer y, habiéndome leído unos cuantos, espero poder leerme unos cuantos más. Parecen bien científicos, hasta usan nombres complicados y hablan de cosas químicas. Y según leí en uno de sus artículos, no les gusta ser tratados con sarcasmo y agresión por parte de los darwinianos en las salas de chat (o blogs).

Claro, no solo hay textos anti-evolutivos, también hay muchos textos religiosos, junto con la famosa parábola del caballo y el tractor, entre otros clásicos. También venden libros, dan cursos, y mucho más. Sí que se dedican ellos.

Recomiendo altamente que se lea esta página, de repente y hasta se vuelven fieles creyentes del creasionismo (o cómo se diga) y sin saberlo se encuentran escribiendo uno de esos creativos artículos científicos usando ropas naranja claro y con la cabeza afeitada.

La segunda fiesta de la piedra

La piedra armó su segundo tono en la archiconocida casa de Lulli.

El 8 del 8 del 8, a las 8 (en teoría) empezó lo que sería una noche cargada de sorpresas, emociones y más de una jeringa. Los ingredientes perfectos para una buena fiesta.

La gente empezó a llegar alrededor de las 10 al lugar ya mencionado. Venían en mancha y con los ánimos encendidos. Poco a poco se fue armando la fiesta y los ambientes empezaban a quedarse chicos. La nueva instalación eléctrica que se hizo especialmente para la fiesta sirvió para tener una zona fuera del salón principal. El chopp quedó chico gracias a la gente de la PUCP que desde temprano se aprestaron para dejarlo vacío, mientras conversaban y reían antes de lo que sería el evento de la noche: el concurso interuniversidades de secos.

Este acontecimiento, que no estoy seguro a qué hora empezó, enfrentó a las dos universidades que más gente tenía en la fiesta: la PUCP y la UPCH. Se escogieron a 4 participantes por cada universidad y empezó la matanza. Primero, shots de ron. Al acabarse inesperadamente la botella, se pasó a la de Vodka. Los competidores no defraudaron y a pesar de que algunos cayeron pronto, los dos finalistas terminaron la botella con un número insólito de shots de Vodka para una persona: 21. Sí, 21 shots. Para uno de ellos ese fue el final de la fiesta (quedó privado en un sillón), mientras que el otro desapareció por unos minutos y luego volvió como si nada hubiera pasado.

Después de eso, empezó el baile, porque en el tono de la Cornerstone también se bailó. Y bastante. Con CDs de dudosa procedencia que venían del futuro y con Ipods que viajaron por kilómetros para esta fiesta, la música que se disfrutó fue muy variada y propicia para que parejas hagan con ella lo que querían. Se pudo ver a varios galifardos que utilizaron los perreos más sucios y los tragos que se ofrecían para embaucar a señoritas de su casa y afanarlas, aunque muy pocos tuvieron éxito. Utilizando como marco el repertorio musical, se introdujo el concurso de jeringas, en donde las parejas que mejor bailaban se hacían dueñas del privilegio de abrir sus bocas mientras que alguien les vertía una jeringa llena de tequila en menos de un segundo.

La música continuó, el alcohol parecía inacabable, cuando algunos empezaron a irse. Sin embargo, cerca de las cuatro de la mañana, llegó nuestro invitado sorpresa, desde Chile y en el día de su santo: el señor de los pequeños pectorales. Con el clásico canto de Feliz Cumpleaños, se empezó una nueva ronda de música y de trago en el que varios llegaron a sus límites. La noche ya estaba por terminar.

A las 5 y media, y cuando un despistado (o ebrio) rompió un vidrio del salón, la fiesta terminó. El sol ya estaba por salir y el retorno a casa se hacía inevitable. Los que quedaban se retiraron luego de una noche para el recuerdo en donde La Cornerstone hizo su mayor esfuerzo para que la pasen bravazo.

Nos vemos el próximo año.

Las presentaciones

Al empezar algún curso o taller, usualmente el moderador o encargado se toma un tiempo para las presentaciones. Suele empezar él, pero luego le toca el turno a los asistentes. ¿Quién no ha tenido que hacerlo alguna vez?

La última que tuve que hacer fue en un taller de crónicas. Dar el nombre y la razón por la que estaba ahí. Dar el nombre, el nombre. ¿Por qué estaba ahí? Me repetía desde que el primero empezó con su presentación. Algunos eran creativos y me sacaban una sonrisa. Otros, nerviosos, hacían que siguiera repitiéndome las preguntas en mi cabeza para tener algo listo. Era uno de los últimos y cuando me llegó el turno dije mi nombre, dije que me gustaba escribir y hice reír a algunos con un comentario sobre el anfitrión.

Pero, ¿qué tan importante es la presentación en lo que queda de ese curso o taller? Pues ahora que estoy a mitad del taller tengo estereotipados a cada uno de los asistentes por su presentación. Así de tajante soy. Está el periodista cansado de su monótono trabajo, la chica que idolatra al profesor y se muere por él, el homosexual que sabe bastante y le gusta enfatizar eso y el escritor frustrado que necesita de esos talleres para escribir algo, osea yo.

Otras presentaciones que he tenido que hacer han sido en el colegio. Año tras año estábamos con la misma promoción, pero aún a veces en algunos cursos nos hacían pararnos y decir quienes éramos y algo más sobre nosotros. Tonterías. El profesor lo hacía porque no quería exigirnos en la primera clase y para burlarse un rato de nuestro apellido al pronunciarlo mal o para preguntarnos si tal persona era un familiar nuestro por tener nuestro apellido.

La primera impresión es bastante importante, en especial si antes de hacerlo sabes que debes causarle una buena a la persona que vas a ver. Entrevistas de trabajo. Tu amor platónico. Los papás de tu amor no platónico. Los casos son muchos y en todos está el factor recurrente de la primera impresión. El apretón fuerte es un clásico para empezar bien un encuentro si eres hombre, como en mi caso. Si la otra persona es una mujer tienes dos opciones: el apretón o el besito. Incluso, el besito se puede dividr en besito en la mano (para los más tarados) o el besito en el cachete (más peruano de lo que creen). Es más. en esta variante hay incluso, una variante más. El choque de cachetes (que sucede el 90% de las ocaciones) y el beso propiamente dicho, en el cachete. Las mujeres no se esperan esta variante, sentir los labios de una persona desconocida en sus mejillas no era algo que esperaban cuando se levantaron ese día. Si no me creen, pruébenlo la próxima vez que saluden a una chica.